Somiedo en imágenes: paisajes que enamoran
Hay lugares que no necesitan palabras.
Somiedo es uno de ellos.
A veces, basta con mirar alrededor para sentir que el mundo se detiene. El viento huele a verde, a madera húmeda, a prado recién despertado por el rocío. Las montañas parecen respirar, y los pueblos humean a primera hora de la mañana como si alguien allí dentro todavía estuviera contando historias junto al fuego.
Bienvenido a Somiedo.
Aquí, el paisaje no se mira: se siente.
Amanecer en el valle: cuando las montañas despiertan
Si te alojas en los apartamentos Las Cuendias de Casa Cesáreo, lo descubrirás en tu primer amanecer.
Nada más abrir la ventana, el valle aparece extendido como un cuadro infinito: prados verdes, casitas de piedra con tejado de pizarra y silencios que solo rompe algún campano lejano.
Ese instante en el que la luz empieza a rozar las montañas se convierte en un ritual:
- Una taza de café caliente.
- Respirar profundo.
- Mirar sin prisa.
Sin ruido. Sin notificaciones.
Solo Somiedo.
Rutas que cuentan historias
Caminar por Somiedo es como entrar en una postal, solo que las postales no huelen a bosque ni suenan a arroyo.
Los senderos serpentean entre bosques de hayas, castaños y robles. Por el camino, las vacas pastan libres y curiosas. Y, de repente, entre un claro…
Ahí están: las brañas, esas pequeñas construcciones de piedra y techo vegetal donde antiguamente los pastores vivían meses enteros con el ganado.
No hay otro lugar en España con tantos teitos.
No hay otro lugar donde el pasado siga tan vivo.
Los lagos: espejos que devuelven el cielo

Si hubiera un «momento favorito» para los huéspedes de Casa Cesáreo sería este:
Llegar a los Lagos de Saliencia.
El agua es tan quieta que el cielo se refleja entero. Es uno de esos sitios donde nadie habla al llegar. No hace falta. Solo se escucha la respiración acelerada de quien sube la cuesta final… y luego, el silencio más hermoso del mundo.
Allí arriba, el tiempo ya no corre.
Solo pasa.
Somiedo cambia cada estación
- Primavera: explota en verdes.
- Verano: huele a hierba recién cortada y cena en terraza.
- Otoño: arde en colores cálidos.
- Invierno: la nieve abraza las montañas.
No importa cuándo vengas.
Somiedo siempre está en su mejor momento.
¿Vienes a vivirlo con tus propios ojos?
📩 Reserva directamente desde la web:
www.casacesáreo.com
Porque las fotos enamoran…
pero lo que se siente aquí es imposible de capturar.
